El patio de la Arrasate Herri Eskola ha dejado atrás su antigua superficie dura para convertirse en un recinto más amable. Esta intervención sigue la línea iniciada por el consistorio en los centros de Erguin y San Andrés, con el objetivo de convertir los espacios exteriores en prolongaciones del proyecto educativo.
La nueva organización se divide en tres áreas. La zona de movimiento, denominada 'Bosque de Mari', incluye elementos como un tobogán, rampas de escalada y juegos de equilibrio. Un segundo espacio artístico y simbólico cuenta con un tipi, un escenario y un huerto escolar. Finalmente, una tercera área se dedica a la biodiversidad, incorporando un hotel de insectos y cajas nido para aves.
La ejecución, realizada por la empresa K1 Ekopaisaia, ha priorizado la sostenibilidad mediante la reutilización de materiales de demolición para crear relieves. Asimismo, se han plantado robles, encinas y cerezos para mejorar la sombra y fomentar la biodiversidad en el recinto escolar.




