La intervención ha permitido transformar uno de los itinerarios peatonales más transitados de la ciudad. Las obras han abarcado la renovación integral del pavimento, la mejora de la accesibilidad y la sustitución del mobiliario urbano.
Asimismo, se han modernizado las infraestructuras subterráneas, incluyendo las redes de saneamiento, abastecimiento y drenaje de aguas pluviales. El espacio cuenta ahora con nuevas jardineras, bancos y papeleras para mejorar su funcionalidad.
El proyecto, ejecutado en un ámbito afectado por el dominio ferroviario de Euskotren, ha requerido una compleja coordinación técnica. Durante el proceso, se han mantenido los accesos a los portales para minimizar las molestias a los vecinos.




