La primera reunión del comité de empresa de Tubos Reunidos con la administración concursal, celebrada hoy en Amurrio (Álava), ha concluido con el anuncio de la retirada del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) y de las medidas asociadas, como el cierre de la acería y la externalización de la logística. Ante la complejidad de la situación, el administrador de la empresa ha asegurado que se harán frente a los pagos de las nóminas de la plantilla hasta después del verano.
Según fuentes sindicales, la administración concursal, de la consultoría PKF Attest, ha manifestado su voluntad de mantener una comunicación transparente y fluida durante todo el proceso, y de intentar mantener la empresa sin que deba ser vendida por lotes. Con el objetivo de trabajar por la continuidad de la actividad y la viabilidad del proyecto industrial, se abre ahora una nueva fase para atraer inversores interesados en el futuro de Tubos Reunidos.
Por su parte, las instituciones vascas han explicado que, hasta el momento, ha habido inversores interesados en la firma, pero han insistido en que ningún inversor entrará en Tubos Reunidos mientras no se produzca una quita de la deuda de 263 millones de euros, la mitad de la cual se adeuda a la SEPI. La regulación del procedimiento concursal establece que primero se intentará vender el grupo en su conjunto; si esto falla, se abrirá la fase de liquidación, vendiendo los bienes por lotes o unidades separadas.
Esta tarde se prevé otro encuentro con el comité de la fábrica de Tubos en Trápaga (Bizkaia).




