La comida popular organizada por la Asociación Mugalde se ha convertido en una cita ineludible de las fiestas de Otxomaio en Orduña. Construido en auzolan (trabajo comunitario), este evento llena cada año la Plaza Gernika. Se organizó por primera vez en 1999, y en 2024 se celebró el 25º aniversario de la iniciativa. Sin embargo, debido a la pandemia de COVID-19, esta será la 25ª edición real, una edición redonda.
Aunque hoy está estrechamente ligada a la Plaza Gernika, las tres primeras ediciones de la comida popular se celebraron en la Plaza de los Fueros. Según explicó un miembro de la asociación, “se creó una especie de simbiosis entre la Asociación Mugalde, que tenía el deseo de organizar una nueva iniciativa popular, y una cuadrilla de cocineros del pueblo”. El éxito fue rotundo desde el primer momento, reuniendo a casi 200 personas en la primera edición. Desde el principio, esta comida ha sido muy diversa, congregando a ciudadanos de todas las edades y colores políticos.
“"Desde el principio, esta ha sido una comida muy diversa; nos hemos reunido ciudadanos de todas las edades y colores políticos, esto solo podía ocurrir en Orduña."
La comida popular se trasladó de la Plaza de los Fueros a la Plaza Gernika por razones de “logística”. Tras una edición en la que llovió, se dieron cuenta de que los soportales de la Plaza de los Fueros no eran un refugio adecuado. Están muy dispersos, y encontraron el lugar idóneo en la Plaza Gernika. Para cuando se trasladaron a la Plaza Gernika, la comida que había comenzado con casi doscientas personas ya había superado la barrera de los quinientos platos. Desde entonces, ese ha sido el límite de personas que pueden reunirse en la comida. Los organizadores destacan que no pueden aumentar más el número, no por falta de capacidad, sino porque no cabe más gente en los soportales de la Plaza Gernika. Además, en las últimas ediciones han aprovechado bien los soportales de la Plaza Gernika, ya que la comida ha coincidido con lluvia y tormentas, pero el ambiente siempre ha sido cálido.
Los organizadores han agradecido especialmente el trabajo de los cocineros. El menú siempre ha sido similar: primer plato, segundo, postre, vino, pan y copa opcional después de la comida. Las patatas a la riojana se repiten en todas las ediciones, pero el segundo plato ha tenido más variaciones, como costillas de cordero o estofado de carne. Se priorizan los productos locales, comprando la carne a ganaderos de Orduña, utilizando patata alavesa, y adquiriendo el vino y el pan en la propia ciudad.
En la organización de la comida participan más de 50 personas en auzolan, muchas de ellas repitiendo cada año y con las tareas bien definidas. La organización es una maquinaria medida al milímetro, con voluntarios que pelan patatas, cortan pan, abren botellas, montan mesas y se encargan de la limpieza. Las entradas se pondrán a la venta hoy mismo, y los organizadores esperan que, como en años anteriores, se agoten el mismo día, con colas desde primera hora de la mañana.




