El Gure Auzune celebra con éxito el IV Memorial 'Txapelas' y homenajea a Pedro Amurrio

Una jornada festiva de balonmano alavés rindió homenaje a los fundadores del club y a Pedro Amurrio, coincidiendo con el 50 aniversario de la entidad.

Imagen genérica de un evento deportivo.
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Imagen genérica de un evento deportivo.

El club Gure Auzune ha organizado con éxito su cuarta edición del Memorial 'Txapelas' en el polideportivo Divino Maestro de Amurrio, en una fiesta del balonmano alavés.

El club Gure Auzune de Amurrio ha celebrado con éxito su cuarta edición del Memorial 'Txapelas' en el polideportivo Divino Maestro. El evento se convirtió en una fiesta del balonmano alavés, recordando a José Miguel Larrea, más conocido como Txapelas, y homenajeando a los fundadores del club y a Pedro Amurrio, figura clave en la historia de la entidad.
Arkaitz Moreno, organizador del Memorial desde 2022, impulsó la iniciativa "para, por una parte, homenajear a Txapelas y, por otra, intentar reunir al balonmano alavés, que estaba de capa caída y no juntaba a tanta gente". Dos propósitos que, hasta el momento, "se han ido cumpliendo" a la perfección y que esta nueva edición volvió a confirmar.
Este año, además, la cita coincidió con el 50 aniversario del Gure Auzune, por lo que también se quiso homenajear "a los primeros jugadores y fundadores del club". "Alrededor de 13 de esos primeros jugadores vinieron y les dimos un regalo a todos, en especial a Pedro Amurrio, que no sabía nada y es, como digo yo, el padre de todos nosotros", explica Arkaitz Moreno.

"No me enteré de nada, te lo juro."

Pedro Amurrio · Presidente del club Gure Auzune
Pedro Amurrio reconoce que no se esperaba en absoluto el homenaje. El presidente del Gure Auzune explica que durante la jornada estuvo pendiente de que todo saliera bien, sin imaginar que parte del acto también iba dirigido a él.
El homenaje a Pedro Amurrio tuvo un significado especial para todos los presentes. Un reconocimiento a un hombre que "ha sido de todo" en el Gure, desde "jugador y entrenador" hasta "delegado, presidente o tesorero". Arkaitz Moreno resume su figura dentro de la estructura del club: "Si no es por él, el club no existiría".
Por ello, el Gure Auzune trató de prepararle un homenaje a su altura, en el que "participó muchísima gente". "Lo organizamos de manera secreta para que Pedro no se enterase. Le bailaron un aurresku, le pusimos una txapela y le entregamos diferentes regalos. Quisimos separar bien el homenaje a Txapelas y, por otro lado, el reconocimiento a los fundadores y especialmente a Pedro", resume Arkaitz Moreno.
Pedro, al que Arkaitz define cariñosamente como "un hombre muy duro y cascarrabias a veces", recibió un reconocimiento tan emotivo que el organizador sintió que "solo con haberlo visto llorar ya mereció la pena todo el homenaje". El propio Pedro también admite que el momento le superó. "La verdad es que me emocioné un poco, pero estuvo muy bien", reconoce.
"Se me encogió el estómago al verle así, emocionado. No está acostumbrado a esas muestras de cariño, ni a que le homenajen, ni a sentirse protagonista. Verle llorando, emocionado y sin palabras fue suficiente. Todo el trabajo que hemos hecho mereció la pena solo por eso", detalla Arkaitz Moreno.
Además del homenaje a Pedro, la jornada estuvo cargada de partidos y actos que sirvieron para celebrar de la mejor manera posible una nueva fiesta del balonmano alavés. El evento, que comenzó a las 11:00 horas, arrancó con varios partidos escolares.
Más adelante, a partir de las 16:00 horas, llegó el turno de los veteranos. En él participaron Corazonistas, el Gure, San Esteve y Sant Martí Adrianenc –estos dos últimos vinieron desde Cataluña–, que disputaron entre todos varios encuentros de 20 minutos.
Para cerrar el bloque de veteranos se celebró el partido femenino, algo que hasta ahora solo se había hecho en la primera edición y que volvió a tener una gran acogida. En ese encuentro se enfrentaron las Gloriosas Ehari y el Atlético Basauri.
Después llegó el mencionado homenaje y, para cerrar el Memorial, se disputó el partido sénior entre el Gure Auzune y el Arrasate Eskubaloi. Aunque la cuarta edición no terminó realmente hasta después, con un lunch en el Bar Vitoria en el que se reunieron "más de 200 personas seguro", según Arkaitz Moreno.
De esta manera, el Memorial 'Txapelas' volvió a cumplir con aquello para lo que nació: recordar a quienes han dejado huella, reunir al balonmano alavés y demostrar que el Gure Auzune sigue siendo mucho más que un club. Una familia que, 50 años después, continúa manteniendo viva su historia dentro y fuera de la pista.