Los agentes se han personado a primera hora en el inmueble de Amurrio. Según fuentes policiales, el despliegue ha tenido como objetivo principal garantizar la seguridad durante el cumplimiento del mandato dictado por un juez.
La intervención se ha desarrollado sin incidentes ni enfrentamientos. Las autoridades han señalado que el operativo se ha llevado a cabo con normalidad para notificar y ejecutar la orden de desalojo a las personas que residían en el interior.
Desde finales del año pasado, cerca de media docena de personas han estado habitando este edificio de la calle Landako. La actuación policial responde estrictamente al cumplimiento de la resolución judicial vigente.




