La jornada congregó a alrededor de 150 ciclistas procedentes de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, lo que aportó un buen nivel y un colorido especial a la prueba, según explicaron los organizadores. Destacó especialmente el ambiente, con familias, clubes y aficionados unidos para disfrutar del ciclismo.
Los promotores subrayaron que este tipo de eventos refuerzan la labor de Amurrio y la importancia del deporte escolar en el País Vasco. Tanto las gyncanas como las pruebas en carretera ayudan a cultivar la habilidad y los valores deportivos desde la infancia.




