La directora de la ikastola Aresketa, Itxaso Ugarte (Laudio, 1982), ha hecho un llamamiento a utilizar el transporte público o, en su defecto, a compartir vehículo para acudir a la cita del domingo. Han estado inmersos en los últimos preparativos, y a lo largo del año han organizado diversas iniciativas, como encuentros deportivos, actos culturales y jornadas para estudiantes, además de un campeonato de balonmano y un evento de coros.
El lema y el logotipo 'Taupadak berpiztu' pretenden reflejar que la situación del euskera está lejos de la normalización y la necesidad de revitalizar el idioma. Es una idea surgida de la participación comunitaria y simboliza un idioma y un corazón vivos.
Tras la pandemia, el festival Araba Euskaraz saldrá de Olarizu por primera vez, y la ikastola Aresketa de Amurrio tomará el relevo. Según explicó la subdirectora, se decidió en asamblea de toda la ikastola celebrar la fiesta en Amurrio, midiendo las fuerzas y la capacidad organizativa local. Amurrio y Aiaraldea han demostrado ser capaces de organizar este evento, y la ilusión de los ciudadanos es notable, ya que no se celebraba allí desde 2013.
Como cooperativa de padres y madres, la participación ha sido fundamental. Los padres trabajan en comisiones, y los estudiantes también han realizado diversas dinámicas, e incluso se han puesto en contacto con personalidades conocidas para invitarlas al festival. También han mantenido una estrecha relación con el Ayuntamiento y la Diputación Foral, así como con el Departamento de Educación, para facilitar infraestructuras y apoyo.
Pedagógicamente, la ikastola tiene como base la educación en euskera, pero mantiene las puertas abiertas a familias de diverso origen, cultura y lengua, entendiendo la interculturalidad como una riqueza. Su objetivo es educar a los futuros ciudadanos vascos, en vísperas de cumplir casi 50 años de trayectoria.
Conscientes de la dificultad de la situación lingüística en Amurrio (solo el 4% utiliza el euskera a diario), los fondos recaudados se destinarán a dar fuerza a la supervivencia del idioma e invertir en recursos humanos. La directora, en su cuarto año, continúa con ilusión y responsabilidad, con el apoyo de un sólido equipo y la comunidad.




