La prueba de la PAU ha dejado este año en Bizkaia una cascada de ceros. Aunque la Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU) comunicó haber subsanado un error puntual que afectaba a ocho alumnos, decenas de testimonios y casos como el de Hidaya, una estudiante de Bachillerato Artístico, apuntan a un problema mucho más extendido. Esta alumna, que también recibió un cero, ha decidido alzar la voz ante una calificación que considera incomprensible.
Su sensación al terminar la prueba fue muy positiva. "A nosotros nos enseñaron con modelos de examen supercomplicados", explica, pero el examen real "ha bajado muchísimo el nivel". De hecho, recuerda que entendió el texto "bastante bien". Por eso, la sorpresa fue mayúscula al ver la nota. "Es imposible un cero, pero ¿cómo voy a tener un cero? Es el primero de mi vida", cuenta todavía atónita.
“"Me metí a redes sociales y me empezaron a salir vídeos de gente y todo eran fotografías de los ceros."
Tras el shock inicial, Hidaya acudió a las redes sociales, donde descubrió que no estaba sola. La propia profesora de euskera de Hidaya, estudiante del instituto Martín de Bertendona, no daba crédito. "Me dijo: '¿En serio? Es imposible, eso lo tienen que mirar. ¿Cómo vas a tener un cero? Tú no tienes nivel de un cero'".
Aunque la nota no afecta a su media para acceder al grado de Arte que desea, ha decidido reclamar "por la indignación" que le ha generado semejante calificación. No se explica cómo no ha sumado ni un punto en alguna de las partes del examen, que incluía preguntas tipo test sobre el texto y una parte escrita. "Te puedo asegurar que en esas no creo haber fallado, porque en lengua no he fallado en mi vida en esas preguntas", afirma.
Tras subrayar la impotencia de no poder acceder fácilmente a la corrección para entender qué ha pasado, Hidaya lamenta que el método de recálculo de la nota tras una reclamación sea fruto de la media entre la primera y la segunda calificación, ya que en su caso partiría de un cero.




