Pocas obligaciones laborales generan tanta confusión como el control horario. La norma es clara en el qué —registrar la jornada diaria de cada trabajador— pero deja margen en el cómo, y ahí es donde se acumulan los errores: registros en papel incompletos o modificables, ausencia de control sobre las horas realmente trabajadas y dudas sobre qué exige exactamente la normativa vigente.
Biological Control, empresa con sede en Vigo especializada en sistemas de control horario y control de presencia, ha implantado su solución en más de 1.000 empresas. Su plataforma permite gestionar el registro de jornada mediante terminal de fichaje, app, web o sistemas combinados, con todos los datos centralizados en un software de control horario en la nube.
El objetivo es ofrecer un sistema de control horario sencillo, flexible y accesible, con registros fiables, verificables y disponibles cuando la empresa o la Inspección de Trabajo los necesite.
Su planteamiento permite sustituir los sistemas manuales por un fichaje digital en el que los registros quedan centralizados y pueden consultarse en cualquier momento, sin tener que recopilar hojas o reconstruir meses de registros cuando surge una comprobación.
La compañía destaca además la importancia de que el sistema sea rápido de implantar y cuente con soporte personalizado, porque las dudas reales aparecen cuando el sistema ya está funcionando y hay que aplicarlo a turnos, jornadas partidas o personal desplazado.
El registro de jornada no es solo una cuestión de evitar sanciones: bien planteado, da a la empresa una foto veraz de las horas trabajadas, de los excesos de jornada y de la distribución real de la carga de trabajo, información que hasta ahora muchas organizaciones simplemente no tenían.
Su plataforma permite gestionar el registro de jornada mediante terminal de fichaje, app, web o sistemas combinados, con todos los datos centralizados en un software de control horario en la nube.




