La imagen popular de los jóvenes de la Generación Z a menudo los retrata como individuos absortos en las redes sociales y el individualismo. Sin embargo, los datos sugieren una realidad más matizada. En el País Vasco, por ejemplo, los jóvenes veinteañeros demuestran un hábito de lectura significativo (un 76,9% según el Barómetro de Hábitos de Lectura de 2025), y como en cualquier grupo demográfico, no son un colectivo homogéneo.
Carolina Mallol y Aritz Pérez, voluntarios de la asociación Global Shapers Bilbao, son parte de un grupo de jóvenes de entre 18 y 30 años que impulsa proyectos locales para generar un "cambio e impacto positivo" en la comunidad. Esta iniciativa, integrada en la red internacional juvenil Global Shapers Community del Foro Económico Mundial, ha organizado campañas solidarias como la recogida para la DANA de Valencia y el programa de ocio sostenible 'Green kaleak' en Bilbao.
Mallol y Pérez son dos de los organizadores de la segunda edición del Gazte Action Day, que tendrá lugar el próximo 3 de julio en la sala Bilborock. El evento contará con conciertos solidarios de los grupos emergentes Suger y FunkTree, y toda la recaudación se destinará íntegramente al Banco de Alimentos de Bizkaia. Se ha habilitado también una "fila cero" para donaciones adicionales, bajo el lema "1 euro, 1 acorde", enfatizando la participación ciudadana.
El proyecto se centra en la inseguridad alimentaria. Contrario a los estereotipos, Pérez señala que la población joven es una de las más activas en las campañas de recogida, mostrando solidaridad y conciencia sobre el problema. Musicalmente, el evento sorprende por la ausencia de géneros urbanos como el hip hop o el reguetón, optando por bandas de rock emergentes como Suger y Funktree, con sonidos progresivos y funk. Esto demuestra el interés de los jóvenes por diversos géneros y su valoración de grupos socialmente comprometidos.
La primera edición del Gazte Action Day, celebrada en 2023, reunió a cientos de jóvenes de diversos países. El inglés fue el idioma principal, conviviendo con el euskera, y la mezcla lingüística se ha convertido en un rasgo cultural de esta generación, reflejado incluso en el nombre del evento, 'euskoenglish'.




