El Tercer Sector Social de Euskadi Crece: 61 Organizaciones Más

El Barómetro 2025 revela la expansión del sector, con mayor profesionalización y voluntariado significativo, además de la convivencia intergeneracional.

Imagen genérica: Primer plano de manos de diferentes edades y etnias colaborando, alcanzando un documento borroso sobre una mesa.
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Imagen genérica: Primer plano de manos de diferentes edades y etnias colaborando, alcanzando un documento borroso sobre una mesa.

El Tercer Sector Social de Euskadi (TSSE) experimenta un notable crecimiento, sumando 61 organizaciones más desde 2023 y alcanzando un nivel de profesionalización histórico.

Según el Barómetro 2025 del TSSE, elaborado por el departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco, el sector está compuesto por 4.320 organizaciones en Euskadi, 61 más que en el anterior recuento de 2023. Además, el número de entidades con declaración de Utilidad Pública ha aumentado un 3%, pasando del 31% al 34% del total.
Por territorios, Bizkaia concentra la mayor parte con 2.397 organizaciones (55,5%), seguida de Gipuzkoa con 1.264 (29,3%) y Araba con 659 (15,3%).
Estas entidades son de acción voluntaria, privadas, no lucrativas, autogobernadas y autogestionadas, con sede y actividad en Euskadi. Su finalidad principal es promover la inclusión social, la cooperación al desarrollo y el ejercicio de derechos de personas en situación de vulnerabilidad o exclusión. El 91,2% son asociaciones, el 4,8% fundaciones y el 4% restante otras figuras jurídicas.
En cuanto a sus fines, el 37,6% promueven la igualdad y derechos de colectivos vulnerables. Le siguen las organizaciones que atienden a personas con dependencia o en riesgo de exclusión (21,9%), las de cooperación al desarrollo (13,7%) y las de intervención socioeducativa con infancia y juventud (11,9%).
La profesionalización del sector es evidente: el porcentaje de organizaciones con personal remunerado alcanza el 62,7%, la cifra más alta de la serie histórica. No obstante, el voluntariado sigue siendo crucial, representando la mitad o más de las personas en el 88,4% de las organizaciones.
Lo más común es que el personal remunerado represente menos de una cuarta parte de los equipos. El voluntariado tiene una presencia muy significativa en el 88,4% de las entidades. El volumen habitual de voluntarios oscila entre 10 y 50 personas (49,5%), siendo el 63,1% mujeres. En cuanto al personal remunerado, no suele superar las 10 personas, de las cuales el 74,6% son mujeres.
Por primera vez, el barómetro incluye preguntas sobre convivencia intergeneracional. Los resultados son positivos, destacando la buena gestión de las relaciones y el clima organizacional. El 79,6% de las organizaciones afirman tener experiencias positivas entre personas de distintas edades, y el 82,3% señala que las personas mayores comparten sus conocimientos sin dificultad.
Abordar nuevos retos sin choques intergeneracionales (71,7%), promover espacios de relaciones informales (72,3%) y la aceptación de nuevas ideas por parte de las personas mayores (67,5%) son otros aspectos valorados positivamente. El beneficio más citado es el intercambio y transferencia de conocimiento, valorando la complementariedad entre la experiencia acumulada y la energía juvenil.
Sin embargo, existen retos agrupados en tres ejes: diferencias en estilos de comunicación y uso de tecnología (brecha digital), diferencias en motivaciones y compromiso (vinculaciones más cortas de las nuevas generaciones), y la transferencia de conocimiento y riesgo de pérdida de memoria institucional.
Una organización señala: "el mayor desafío es el voluntariado, en el sentido de que el tiempo de permanencia en la asociación no es como antes; ahora son 1-2 años de media y la gente luego desaparece".
La presentación pública del informe tendrá lugar este viernes, 19 de junio, en el Palacio Europa de Vitoria-Gasteiz, a partir de las 10:00h, y servirá como espacio de intercambio y aprendizaje.