Arantza Atutxa, diputada foral de Medio Natural y Agricultura de Bizkaia, ha subrayado que la Diputación Foral estudiará cómo flexibilizar y adaptar la temporada de playas. El objetivo es responder a los episodios de calor, cada vez más tempranos debido al cambio climático, y a la creciente afluencia a los arenales.
Atutxa ha explicado que el servicio de socorrismo requiere planificación, formación y contratación, y no puede activarse de un día para otro. Por ello, se buscarán fórmulas más flexibles para responder mejor a situaciones «excepcionales», aunque mantener un dispositivo máximo durante muchos meses no es «viable».
La diputada ha recordado que el mar siempre exige prudencia y respeto, y que el buen tiempo puede generar una falsa sensación de seguridad, especialmente fuera de la temporada oficial de baño. Por ello, ha insistido en la importancia de la «responsabilidad individual» y en el papel de la administración en la prevención y la señalización.
En cuanto al estado general de las playas, Atutxa ha señalado que es bueno, aunque siempre hay margen de mejora. La alta afluencia registrada en mayo ha obligado a reforzar la limpieza, y se está trabajando en colaboración con ayuntamientos y servicios para afrontar el verano.
En el ámbito de la Agricultura y Montes, ha destacado la aprobación de la nueva Ley de Montes, fruto de un amplio consenso con expertos y colectivos. Esta ley busca un sector «resiliente, sostenible y moderno», garantizando la producción local y buscando un equilibrio entre montes públicos y privados, valorando el trabajo de la propiedad privada y contemplando la posible compra de terrenos, especialmente para conservación.
Respecto a la predominancia de eucaliptos y pinos, Atutxa ha aclarado que no se trata de una lucha entre especies, sino de una «buena gestión». Ha reconocido que se ha limitado el crecimiento del eucalipto, pero ha advertido que una transición «abrupta» a otras especies sería perjudicial para la industria maderera. Se busca, en cambio, un equilibrio entre especies y en la gestión.
Finalmente, sobre la situación de la ganadería, ha relacionado la propagación de enfermedades con la globalización y el cambio climático. Ha señalado que la vacunación contra la dermatosis no está autorizada, y ha pedido más medidas. También ha explicado que se están implementando medidas para el relevo generacional, aunque es un trabajo «a largo plazo». En cuanto a los ataques de lobos y buitres, ha admitido que la administración no tiene instrumentos para actuar, pero se intenta que los daños se abonen lo más rápido posible.




