La Diputación Foral de Bizkaia ha lanzado una audaz reforma fiscal diseñada para atraer ejecutivos de primer nivel al territorio. Las medidas, que buscan potenciar la competitividad, ofrecerán fuertes incentivos que se mantendrán hasta siete años para los profesionales que se trasladen a la provincia.
Un ejemplo práctico es el de un directivo de 52 años, nacido en Bilbao y residente en Londres, que se plantea regresar para dirigir una empresa del sector eléctrico. Con un salario de 100.000 euros y tres hijos, el ahorro fiscal podría alcanzar los 7.485 euros anuales. Esta ayuda se mantendrá parcialmente el primer año y de forma completa durante siete ejercicios más.
La reforma eleva la exención generalizada en rendimientos del trabajo del 30% al 50%, y al 60% para menores de 36 años. Fuentes fiscales advierten que estas cifras son simulaciones y no consideran otros ingresos o gastos.
El programa no solo se dirige a altos ejecutivos, sino también a perfiles cualificados como soldadores, técnicos de diseño industrial o electricistas, siempre que cuenten con un grado superior de Formación Profesional o una licenciatura universitaria.
Por ejemplo, una ingeniera técnica de diseño industrial de 38 años, con una oferta de 50.000 euros en una calderería de Basauri, podría beneficiarse de un ahorro de 3.000 euros. Un técnico de automoción de 33 años, que regresa de Alemania a Durango con un sueldo de 40.000 euros, obtendría un incentivo de 2.956 euros.
La propuesta también busca retener talento local, mejorando el tratamiento fiscal de las acciones propias ofrecidas por las empresas como bonus, con ventajas fiscales hasta un valor de 12.000 euros.
Otra novedad importante es la deducción por gastos de seguro médico. Se podrá desgravar el 20% del gasto, con una base máxima de 1.500 euros, lo que supone un ahorro de hasta 300 euros anuales, una demanda histórica en el País Vasco.




