El pasado año, Euskadi registró 7.048 demandantes de protección internacional. A pesar de una tendencia a la baja, Bizkaia continúa siendo el punto neurálgico de estas peticiones, solo superado a nivel estatal por Madrid y Barcelona.
Las organizaciones de ayuda al refugiado han señalado que este descenso no refleja una menor necesidad, sino el impacto del mayor control fronterizo en Europa y la entrada en vigor del nuevo Reglamento de Extranjería en España, que ha dificultado el proceso de solicitud.
La normativa actual impide computar el tiempo de espera del asilo para la regularización por arraigo, obligando a los solicitantes a reiniciar sus trámites si su petición es denegada. Esta incompatibilidad ha provocado una reducción significativa en las solicitudes de ciudadanos de países como Colombia y Perú.
Asimismo, la tasa de reconocimiento de asilo en el Estado ha caído al 11,2%. A esto se suma la preocupación por el Pacto Europeo de Migración y Asilo, que permite devoluciones a terceros países y detenciones prolongadas, endureciendo las condiciones para quienes buscan refugio.




