Basauri, la localidad vizcaína, ha hecho realidad uno de los viejos anhelos de muchos de sus habitantes y de la corporación municipal. Dos años después de que el municipio acogiera un final de etapa de la Itzulia femenina, este miércoles ha sido el turno para los hombres, que han ascendido unos metros más, hasta la parte alta de la localidad, en el barrio de Basozelai, junto al ya desaparecido campo del Basconia, ahora convertido en bloques de viviendas.
Bajo un sol abrasador, centenares de vecinos de la localidad vizcaína dieron colorido desde primera hora de la mañana a las cuestas del pueblo, para sufrimiento de los ciclistas. Ya en el control de firmas se intuía que no era una jornada más para Basauri, poco acostumbrado a acoger eventos de esta magnitud. Quizá por ello, el pueblo se echó a las calles para disfrutar de un día que tuvo de todo: emoción, buen tiempo y un excelente ambiente.
Con una kalejira incluida desde el teatro Social hasta la parte alta de la localidad, con Kurrus y su hijo Unai al frente, la asociación de vecinos del barrio de Basozelai no dejó pasar la oportunidad de brindar una jornada muy especial a sus vecinos. Entre música, talos y sidra, también hubo tiempo para la creación de un mosaico con el emblema de Basauri.
Todo esto ocurría mientras Axel Laurance e Igor Arrieta se batían el cobre por conquistar la etapa. No hubo triunfo vasco, ya que el francés le ganó la partida por pocos centímetros en el apretado esprint final. Solo faltó esa victoria para que la jornada fuera completamente redonda, pero queda el consuelo de que Basauri vivió una gran fiesta gracias a la Itzulia.
Seguramente, una de las personas que más lamentó que la victoria no la lograra Arrieta fue su director de equipo, Josean Fernández Matxin. El director del UAE fue profeta en su tierra en un día en el que recibió el cariño y el homenaje del pueblo que le vio nacer y donde pasó toda su juventud. De hecho, la carrera terminó muy cerca de donde vivió de joven, ya que fue el propio Matxin quien, en consonancia con el Ayuntamiento y los organizadores de la carrera, dio forma a los kilómetros finales de la etapa.
Aprovechando que por primera vez la Itzulia masculina terminaba en Basauri, desde el Ayuntamiento quisieron rendir un pequeño tributo a uno de sus vecinos más ilustres relacionados con el deporte. Un homenaje en el que no faltaron su madre, Manoli, y su padre, Antonio, quienes sorprendieron a su hijo durante el control de firmas.
Allí, en una céntrica plaza de la localidad, Asier Iragorri, el alcalde, y Jon Zugazagoitia, concejal de deportes, le entregaron un trofeo y una camiseta al director del mejor equipo ciclista del mundo, que cuenta en sus filas con Tadej Pogacar.
El trofeo, que incluía un elemento representativo de Basauri, llevaba escrito el siguiente mensaje: “Eskerrik asko Josean Fernández Matxin. Basaurik maite zaitu eta zutaz harro dago. Basauri te quiere y está orgulloso de ti”. Además, recibió una camiseta de la Itzulia con varias firmas. Aunque se quedó con la miel en los labios por ese segundo puesto de su corredor Igor Arrieta, Matxin recordará de por vida una jornada que fue muy especial para él a nivel personal y también para todo Basauri.




