El proyecto se centrará en la eliminación de barreras arquitectónicas, en la misma línea de la actuación realizada en Arrantzale Auzoa. La obra incluirá la ampliación de las aceras, la reorganización de los pasos peatonales y la aplicación de medidas de 'tráfico calmado', destinadas a reducir la velocidad de circulación de los vehículos. Además, se contempla la sustitución de la actual red de saneamiento, una solicitud reiterada por el vecindario durante años.
Los trabajos se desarrollarán de manera progresiva en tres tramos, avanzando desde Foru Kalea en dirección a la calle Néstor Basterretxea. La primera fase se realizará en el tramo entre Foru Kalea y la rotonda, la segunda entre la rotonda y la calle Errenteria, y la tercera desde esta vía hasta la calle Nestor Barrenetxea. El tráfico será cortado en el tramo correspondiente, aunque los vecinos del entorno podrán acceder al garaje en todo momento.
“"Se trata de una mejora solicitada durante años por las y los vecinos y que, con esta reurbanización, se hará realidad."




