El CBA de Irun cumple un año como espacio de creación, encuentro y cultura

En su primer aniversario, el Centro de Cultura y Creatividad ha consolidado su identidad, promoviendo la programación cultural, la experimentación y la participación ciudadana.

Imagen genérica de la fachada de un centro cultural moderno, con colinas verdes vascas y cielo azul.
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Imagen genérica de la fachada de un centro cultural moderno, con colinas verdes vascas y cielo azul.

El Centro de Cultura y Creatividad (CBA) de Irun celebra su primer aniversario, consolidando su identidad y fomentando la programación cultural, la experimentación y la participación.

El Centro de Cultura y Creatividad (CBA) de Irun ha cumplido su primer año de vida este viernes, 11 de septiembre, desde su inauguración. Durante estos doce meses, el centro ha construido una identidad propia, demostrando su potencial no solo para acoger programación cultural, sino también para crear, experimentar, encontrarse y participar activamente en la cultura.
Nuria Alzaga, primera teniente de alcaldesa y delegada de Cultura, ha señalado que "un año después, cuesta imaginar Irun sin el CBA. Y creo que esa es seguramente una de las mejores maneras de explicar lo que ha supuesto su apertura para la ciudad". Alzaga ha enfatizado que el CBA no nació para ser "simplemente un edificio en el que programar actividades", sino "un espacio vivo, donde la cultura se pudiera mostrar, pero también crear, pensar, experimentar y compartir, porque la cultura es mucho más que entretenimiento: es identidad, encuentro, pensamiento, creatividad y también una manera de construir ciudad".
A lo largo de este primer año, el CBA ha ofrecido un total de 66 propuestas: 26 de artes en vivo, 25 conciertos, 7 propuestas cinematográficas, 2 exposiciones principales y otras 6 vinculadas a KEOA, su línea de cultura y creación contemporánea. Además, se han realizado encuentros del programa Geltoki, Jam Sessions con músicos locales y diversas acciones ligadas a las líneas de trabajo del centro.
Una de las señas de identidad de este primer año ha sido la presencia de creadoras y creadores de Irun. Un total de 26 artistas y grupos locales han participado en la programación, reforzando la vocación del CBA de ofrecer un espacio de visibilidad, encuentro y proyección para el talento artístico de la ciudad. Alzaga ha destacado que "las cifras nos permiten hacer balance, pero no explican por sí solas lo que está ocurriendo aquí. Tan importante como cuántas actividades hemos desarrollado es quiénes están encontrando en el CBA un espacio para mostrar su trabajo, crear, encontrarse con otros artistas o acercarse a nuevos públicos".
El primer año del CBA ha permitido desarrollar diversos espacios y formatos que responden a la idea de que la cultura comienza mucho antes de que una obra llegue a un escenario, en los procesos de investigación, experimentación, creación y encuentro. Las dos grandes exposiciones del año han sido ‘Jonbismo-Reencuentro’, de Jon Benet, y ‘Vía Irun’. Junto a ellas, los talleres de KEOA y las Becas Ribera han incorporado nuevos procesos creativos y propuestas expositivas y performativas.
Entre estas experiencias se encuentran ‘Urak Darama’ (proyecto de investigación y creación sobre la memoria de las mujeres del Bidasoa), ‘Través’ (muestra de un proceso de creación comunitaria) y ‘Denboraren Makina’, de la fotógrafa Estitxu Ortolaiz, que exploró un posible Irun del futuro a través de la Inteligencia Artificial. El colectivo UKKE impulsó una mesa redonda sobre procesos creativos, y ‘Ertzetatik’, coincidiendo con el 15 aniversario de Bitamine, reunió pensamiento y prácticas contemporáneas sobre cómo sostener un proyecto cultural.
La plataforma ARTOTEKA, dedicada a la difusión del arte contemporáneo y la mediación artística, ha contado con obras de diez artistas y ha desarrollado acciones de mediación. Por su parte, IrekiART se ha consolidado como un espacio para la experimentación y el desarrollo de propuestas culturales y creativas, especialmente dirigidas a públicos jóvenes.
La apertura del CBA ha permitido experimentar con nuevos formatos de programación. La Sala Irun Zuzenean ha acogido propuestas específicas de música y en vivo. Por otro lado, Geltoki ha propuesto encuentros cercanos con personalidades del mundo de la cultura como Janus Lester, María Martín, Jabier Muguruza y Zuhaitz Gurrutxaga. El centro también ha albergado el programa EKICC, enfocado en impulsar proyectos profesionales de las industrias culturales y creativas.
Este primer aniversario permite hacer una primera valoración de un proyecto en crecimiento. "Este primer año nos ha permitido probar, aprender y empezar a construir una comunidad alrededor del CBA", ha explicado Alzaga. "Hemos puesto a prueba los espacios y los formatos, pero también algo mucho más importante: cómo generar relaciones entre públicos, creadoras y creadores, instituciones y agentes culturales. Y esa es una línea en la que queremos seguir profundizando".
Alzaga ha remarcado que "no se trata de decir que el proyecto está terminado. Al contrario. Lo importante es comprobar que está vivo, que tiene recorrido y que todavía tiene muchas posibilidades por desarrollar". El centro afronta su segundo año con el objetivo de ampliar públicos, acompañar nuevos procesos de creación y fortalecer las conexiones entre artistas, ciudadanía y agentes culturales.
"Queremos que cada vez más irundarras sientan el CBA como un lugar cercano y cotidiano", ha concluido Alzaga. "Un lugar al que acudir para disfrutar de la cultura, pero también en el que puedan nacer ideas, conversaciones, colaboraciones y nuevos proyectos. Y seguir profundizando en aquello que hace singular a este espacio: que aquí la cultura no solo se muestra; también se crea, se piensa y se comparte".
Información elaborada a partir de la fuente oficial: Ayuntamiento de Irun (11/09/2026)