El informe de 2026, elaborado por SEO/BirdLife y que repite la metodología del censo de 2015, analiza una superficie de 268,64 hectáreas a través de 67 estaciones de escucha efectivas.
Los resultados reflejan una tendencia general a la baja. La densidad estimada ha pasado de 7,32 aves por hectárea en 2015 a 5,24 en 2026. No obstante, la evolución presenta diferencias entre barrios y algunos puntos requieren una atención específica. El estudio identifica un aumento especialmente destacado en San Miguel, donde la densidad estimada pasa de 6,61 a 25,04 aves por hectárea. También se registran incrementos en Dumboa (de 3,49 a 9,23), Artia/Arbes (de 1,77 a 5,66) y Azken Portu (de 0,58 a 4,29). Por el contrario, zonas como el Centro (de 4,71 a 0,91), Pinar (de 25,18 a 11,61) y Santiago (de 11,89 a 2,91) presentan descensos respecto al estudio anterior.
El objetivo del mismo ha sido conocer, identificar y calcular la densidad de las poblaciones de palomas urbanas presentes en Irun y estimar el grado de molestias que puedan generar. Se han realizado 12 jornadas de trabajo de muestreo entre marzo y junio en 67 estaciones o áreas de 50 metros de radio a lo largo de la ciudad, permitiendo estimar la abundancia y la densidad de palomas en el municipio.
Desde el área se insiste en la importancia de no alimentar a las aves, ya que puede alterar sus comportamientos naturales y generar una dependencia de los alimentos proporcionados por las personas. Una práctica que, aunque muchas veces se realiza con buena intención, puede generar consecuencias negativas para el entorno urbano y el bienestar de los propios animales. Los restos de comida pueden atraer a otras especies, favorecer la acumulación de suciedad y contribuir a la proliferación de plagas.
Por ello, se hace un llamamiento a la colaboración ciudadana para mantener los espacios públicos limpios y respetar el equilibrio del entorno, recordando que cuidar de los animales también implica evitar hábitos que puedan perjudicarlos o afectar a la convivencia en la ciudad.
Esta acción proviene de uno de los proyectos ganadores de los Presupuestos Participativos de 2025 y se enmarca dentro de la nueva labor que se está llevando a cabo desde el área de Seguridad y Convivencia Ciudadana en el marco de la nueva ordenanza de bienestar animal, uniéndose así a otras campañas como la informativa sobre diferentes aspectos de dicha norma (prohibición de alimentación en la calle, perros sueltos, etc.).




