El 30 de junio es una fecha de gran importancia para la ciudad de Irun, que celebra sus fiestas de San Marcial. Tras semanas de intensos preparativos y mucha ilusión, Maddi Ugarte y Nere Estonba, cantineras de Banda y Bidasoa del Alarde público, están a punto de cumplir un sueño de infancia, conscientes de que protagonizarán uno de los días más bonitos de sus vidas.
Ambas, irundarras de cuna, viven la fiesta con gran emoción desde pequeñas. Nere comenta que "ser cantinera siempre me ha hecho ilusión, porque he vivido muchísimo los San Marciales desde txiki". Aunque ha salido de soldado en otras ocasiones, este año afronta el día "desde un papel diferente", siendo "unos San Marciales especiales".
Maddi también ve cumplido su sueño de niñez: "iba con la banda y el abanico, y este era un sueño que tenía". Destaca que, aunque se puede salir de capitana varios años, "de cantinera solo uno, y me hace una gran ilusión, es lo que he querido desde txiki".
La cantinera de Bidasoa resalta la alegría que ha supuesto su elección en su entorno y en ella misma: "Estoy muy emocionada, y mi familia también, estamos disfrutando a tope cada ensayo". Maddi, al no tener ensayos, está "disfrutando de cada momento y cada preparativo", esperando con ganas "la presentación de cantineras del día 28".
Cada una vivió el momento de la elección de manera distinta. Maddi prefirió refugiarse en casa ante la tensión, "porque si no me iba a agobiar", admite. Tras una espera tensa, "salió gente a casa, ¡fue una locura!"
Nere, en cambio, esperó "en un bar con mis amigas y algunos familiares". En un momento dado, vio aparecer a la compañía "con el ramo de flores, y me hicieron la pregunta de si quería ser cantinera", a la que no recuerda haberse negado. "Fue muy emocionante", recuerda con una sonrisa.
Ser cantinera implica comenzar los preparativos con antelación. "Empiezas mucho antes las fiestas", indica la de Bidasoa, explicando que "al día siguiente del sorteo ya estaba probándome el traje, tenía las botas, chaqueta, y me puse a buscar peluquero y maquillador".
Ambas tienen decidido quiénes desfilarán a su lado en el Alarde. Maddi, al salir en banda "solo llevo un acompañante", por lo que "priorizaré a la familia". Nere está aprovechando los ensayos para llevar a su lado a gente "como mis tíos, mis primas y algunos amigos", y para el día grande "irán mis padres, mi hermano, las de la cuadrilla y dos primas".
Nere recuerda el primer ensayo como el momento más emocionante, con el "momento balcón, cuando salí y saludé a toda la compañía". Para Maddi, ese momento será directamente la Diana, asumiendo que "va a ser a lo grande, es que lo pienso y se me pone la piel de gallina".
Los San Marciales son siempre fechas de recuerdos para cualquier irundarra. Nere sabe que se acordará de su "aitona", al que "le hubiese hecho muchísima ilusión". Maddi también guardará un espacio para su familia, y se acordará, sin duda, "de la amona, porque en mi casa se ha vivido mucho San Pedro y San Marcial".
Ambas serán cantineras en el 30º aniversario del Alarde público. Maddi recuerda que "cuando era pequeña este Alarde era mucho más pequeño, y solo pensar en cómo ha ido creciendo es una pasada". Para Nere, "es un orgullo", añadiendo que "es muy bonito pensar que ya llevamos 30 años luchando por un alarde igualitario, y es un año especial por lo que hemos vivido y hasta dónde hemos llegado".




