El primer edil ha detallado que el interventor municipal presentó un reparo a la nómina de mayo, lo que obligó a la alcaldía a levantar dicho reparo para asegurar que el personal percibiera su salario en una fecha razonable. La incidencia se resolvió en un plazo de dos días.
El origen del problema se sitúa en la contratación obligatoria de un trabajador por orden judicial. Según el equipo de gobierno, en las reuniones de coordinación previas para ejecutar esta alta no se mencionó la necesidad de una fiscalización específica, lo que derivó en la situación administrativa posterior.
“"Se ha actuado de manera más rápida imposible."
Los grupos de la oposición, PNV y PSE-EE, han solicitado que no se repitan estos incidentes. Han expresado su preocupación por la recurrencia de informes desfavorables y problemas en la gestión departamental, subrayando la importancia de que estas incidencias no afecten a las retribuciones de los trabajadores y cargos electos.




