Dariel García deja el Bidasoa Irun para cumplir su sueño en el Melsungen

El jugador cubano se marcha a la Champions League, pero lamenta dejar atrás Irun y a su equipo.

Imagen genérica: Manos de un jugador de balonmano en movimiento, vistiendo una camiseta roja y blanca, con un fondo borroso de estadio y aficionados.
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Imagen genérica: Manos de un jugador de balonmano en movimiento, vistiendo una camiseta roja y blanca, con un fondo borroso de estadio y aficionados.

El jugador cubano Dariel García emprende una nueva etapa en el Melsungen, disputando la Champions League, pero la despedida de Irun y el Bidasoa le genera sentimientos encontrados.

Dariel García, jugador cubano del Irudek Bidasoa Irun, pone fin a su etapa en Irun tras cinco años. En las próximas semanas iniciará una nueva vida a más de 1.500 kilómetros, uniéndose al Melsungen, flamante campeón de la European League y futuro participante de la Champions League. Cumplirá así su sueño de jugar en la mejor liga del mundo.
García confiesa que la decisión no ha sido fácil: "Tengo una montaña en la cabeza. Me da pena por todo lo que me ha brindado Irun, el Bidasoa y mis compañeros. Es duro, pero siempre que sea para dar un paso adelante y cumplir tus sueños, hay que hacerlo". La emoción en su último partido fue palpable, admitiendo que no quería oír el pitido final.

"No se pueden dejar pasar estas oportunidades."

Dariel García · Jugador
Originario de Palma Soriano (Cuba), aunque su primer amor deportivo fue el béisbol, el balonmano le atrajo por su movilidad y contacto. Su incursión en este deporte fue casi por casualidad, animado por un amigo, y su progresión fue rápida, pasando por la EIDE (Escuelas de Iniciación Deportiva Escolar de Cuba) hasta llegar al equipo nacional. Su salto a España llegó de la mano del Logroño La Rioja, gracias a un acuerdo entre la federación cubana y el club, cumpliendo así su anhelo de salir de Cuba.
Su primer año en Logroño no fue sencillo, ya que no logró adaptarse al sistema y a la táctica, lo que llevó a su cesión al Guadalajara. Allí, una idea del segundo entrenador, Rubén Garabaya, le propuso probar en el extremo, aprovechando su altura y capacidad defensiva. Esta adaptación le permitió mostrar su potencial y darse a conocer.
A su llegada a Irun, García destacó especialmente la acogida y el "único" ambiente del vestuario. "Nunca he tenido un vestuario así", afirmó. También resaltó el calor de la afición, recordando su primer partido en Artaleku como una experiencia "increíble".
Aunque su familia está acostumbrada a vivir en Irun y el cambio supone un reto, García comprende la dinámica del deporte: "Nadie sabe dónde vamos a parar. Hay que vivir el momento". Intenta transmitir este mensaje a sus hijos, a pesar de su reticencia inicial.
Su evolución deportiva en los últimos años ha sido notable, tanto en ataque como en defensa. Califica la última temporada como "muy dura" por compaginar Europa y liga, pero "buena" al haber cumplido los objetivos. También recordó la final de Copa perdida contra el Barça, destacando el altísimo nivel de su rival.
En Melsungen, se reencontrará con Erik Balenciaga, quien le está brindando gran ayuda. A pesar de no dominar el inglés, se considera una persona adaptable. Planea vivir en la localidad de Melsungen para mayor tranquilidad y concentración en el balonmano.
De cara al futuro, no cierra puertas: "Siempre es un placer volver donde eres feliz". Su objetivo es disfrutar el mayor tiempo posible en Alemania, sin olvidar su paso por Irun y la felicidad que allí encontró.