Markel Sanchezek lanzó su primera novela, Sorbatza, el pasado abril. La obra se ambienta en una sociedad futura donde el capitalismo y las opresiones principales han sido superados. En ella, un grupo de jóvenes crea el colectivo Sorbatza con el objetivo de abrir las puertas a un mundo más libre a través del arte, explorando conflictos generacionales y debates sobre la creación.
El proceso de creación se extendió durante tres años, iniciado como un proyecto para una beca literaria. Aunque no ganó la beca, Xabier Mendiguren (editorial Elkar) se interesó por la idea y animó a Sanchezek a desarrollar la novela. La trama se sitúa en el año 2.054, tras una gran transformación mundial, y se centra en la investigación de una extraña muerte, donde los miembros del colectivo Sorbatza son los principales sospechosos.
La novela se traslada a Auskalerría, una Euskal Herria imaginaria del futuro, y cuenta con un prólogo de Harkaitz Cano. Según Sanchezek, Sorbatza es antiutópica, ya que los jóvenes impugnarán el modelo social que desde nuestra perspectiva actual podría parecer una utopía, generando un conflicto intergeneracional.
El libro se presenta como el resultado de una investigación, compuesto por testimonios de los personajes. Es una novela coral que aborda diversos temas como el choque generacional, el poder, el ego, el arte y la creación. Sanchezek ha intentado infundir fascinación, un sentimiento difícil de encontrar en la sociedad actual.




