Un reciente análisis ha destacado que una gran cantidad de los microplásticos hallados en el océano se origina en los procesos de fabricación de la industria textil. El impacto perjudicial de estos plásticos en el medio ambiente está generando una creciente preocupación entre científicos y la sociedad.
La industria textil produce anualmente millones de toneladas de fibras sintéticas, y durante estos procesos se liberan microplásticos al aire y al agua. Estas fibras, posteriormente, llegan a ríos y mares, acumulándose y causando daños en los ecosistemas locales.
Además, el lavado de la ropa también libera microplásticos, que acaban llegando a los cursos de agua a través de las aguas residuales. Ante esta situación, diversos actores están reclamando un consumo responsable y la asunción de responsabilidades por parte de la industria.




