Este estudio cualitativo recoge la experiencia de familias de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa, de diferentes realidades y municipios, e incorpora la aportación de personas expertas y la perspectiva de niños, niñas y adolescentes. El objetivo es contribuir a una perspectiva más completa del estrés familiar, entendiendo que es un fenómeno influido por múltiples niveles: personal, familiar, comunitario, institucional y estructural.
El informe confirma que muchas familias describen un estrés persistente ligado al ritmo acelerado, la saturación de tareas y la dificultad para llegar a todo. Esta carga afecta a la convivencia, al estado emocional y al estilo de crianza, generando más conflictos y menor tiempo de calidad compartido.
El estudio identifica factores internos como el cansancio acumulado, la sobrecarga mental y emocional, la distribución desigual de tareas y cuidados, o el reto de gestionar límites en la adolescencia. Entre los factores externos, señala la falta de tiempo derivada de la conciliación insuficiente, la carga escolar, la influencia de la tecnología y las redes, o problemas estructurales como la vivienda inadecuada y la falta de apoyo social para la crianza.
“"Nuestro compromiso es acompañar a las familias con recursos claros, accesibles y útiles, y reforzar una red de apoyo que reduzca la sobrecarga y mejore el bienestar."
El Departamento impulsará actuaciones orientadas a promover el bienestar familiar, prevenir situaciones de estrés elevado y apoyar a las familias en sobrecarga. Se publicará una guía práctica, se impulsarán programas de parentalidad positiva, se reforzarán espacios comunitarios de apoyo y se mejorará la coordinación familia-entornos socioeducativos.




