Una casa rural en Álava, recomendada para escapadas veraniegas tranquilas

La revista National Geographic destaca el Caserío Iruaritz en Amurrio como un destino ideal para desconectar del calor estival y disfrutar de la naturaleza.

Imagen de un caserío tradicional alavés, con paredes de piedra y vigas de madera, rodeado de montañas verdes.
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Imagen de un caserío tradicional alavés, con paredes de piedra y vigas de madera, rodeado de montañas verdes.

Un alojamiento rural en Álava, el Caserío Iruaritz, ha sido destacado por la revista National Geographic como una opción ideal para quienes buscan tranquilidad y naturaleza en sus vacaciones de verano.

Cada vez queda menos para el verano, momento en el que muchas personas aprovechan para descansar en vacaciones. Mientras que algunas apuestan por zonas costeras concurridas y calor, hay otras que prefieren destinos más tranquilos, alejados del bullicio. Y en Álava, hay opciones que cumplen con estas características, con casas rurales.
De hecho, el medio National Geographic ha publicado un artículo en el que enumera una serie de establecimientos en los que se puede desconectar de las altas temperaturas de cara a la temporada estival. Y, entre ellas figura una ubicada en tierras alavesas.
La citada revista menciona el Caserío Iruaritz, un alojamiento de Amurrio, dentro del valle de Aiala, rodeado de montes, prados y senderos en un ambiente rural perfecto para olvidarse del ajetreo y disfrutar de la naturaleza. Se encuentra, para ser exactos, a apenas unos kilómetros de este municipio, dentro del barrio de Lezama, a medio camino entre Bilbao y Vitoria. Se trata de una construcción del siglo XV y considerada una de las más antiguas del norte del territorio alavés.
Durante su rehabilitación, se conservaron elementos originales como las estructuras de piedra, la distribución tradicional, el antiguo horno de pan, el pajar o la cuadra. Asimismo, sus habitaciones mantienen vigas de madera y una decoración agradable, pero con servicios actuales. A todo esto habría que añadirle una terraza amplia, con jardines rodeados de robles y frutales y algunos rincones interiores al lado de la chimenea.
Esta casa rural permite realizar muchas actividades al aire libre, con rutas de senderismo, bodegas de txakoli y espacios naturales como, por ejemplo, el Parque Natural de Gorbeia. En sus alrededores, también existe posibilidad de realizar rutas en bicicleta o incluso montar a caballo. Por otra parte, muchos visitantes aprovechan su estancia en el Caserío Iruaritz para conocer pequeños pueblos de los alrededores, así como para degustar la gastronomía local y recorrer lugares como la sierra Salvada y las peñas de Orduña.
Se trata, en definitiva, de una experiencia diferente que no tiene nada que envidiar a las clásicas aglomeraciones que se dan en algunos destinos durante el verano, demostrando que otro tipo de turismo sí que es posible.