El objetivo de esta iniciativa es facilitar que las viviendas ubicadas en municipios de menos de 20.000 habitantes puedan cumplir con las condiciones necesarias de habitabilidad, accesibilidad, conservación y eficiencia energética. De esta manera, podrán integrarse en el mercado de alquiler con el respaldo de la Diputación.
Se financiarán obras de conservación y habitabilidad, actuaciones para mejorar la accesibilidad, reformas interiores relacionadas con la buena construcción y mejoras en la eficiencia energética. También serán subvencionables los gastos asociados a la rehabilitación, como honorarios técnicos, licencias, tasas e impuestos no recuperables, además de la ejecución material de las obras.
En general, la ayuda cubrirá el 20% de los gastos subvencionables, con un máximo de 15.000 euros por vivienda. Si la rehabilitación incluye actuaciones de eficiencia energética, el porcentaje se incrementará en tres puntos y la ayuda máxima podrá alcanzar los 17.250 euros.
Las obras subvencionadas deberán estar completamente ejecutadas antes del 30 de junio de 2027. Una vez finalizada la actuación, los servicios técnicos forales inspeccionarán la vivienda para verificar que cumple con las condiciones de habitabilidad requeridas, y posteriormente, se deberá solicitar su adhesión al programa de garantías al alquiler de viviendas.




