En esta época primaveral, aunque la lluvia esté presente, no es un impedimento para salir al aire libre y disfrutar de la naturaleza. Cerca de Álava, y en el propio territorio, existen rincones muy atractivos para contemplar en todo su esplendor.
La cuenta de redes sociales @laikanper propone un recorrido, con el agua como protagonista, que permite conocer estas joyas en una época del año ideal para calzarse las botas y dejarse sorprender por su encanto.
La aventura, que puede realizarse en moto o coche, alterna senderos cortos con paseos sencillos, sin grandes exigencias físicas. A lo largo del recorrido, destaca la variedad de paisajes: acantilados, bosques frondosos y saltos de agua que merecen ser descubiertos. Se estima que la ruta tiene una longitud de 55-60 kilómetros, con un tiempo de conducción de, como máximo, hora y media a pie si se suman todos los trayectos. Es un plan interesante para hacer en primavera y no queda lejos de Vitoria.
El punto de partida es la cascada de Peñaladros, de fácil acceso, a la que se llega en cinco a diez minutos a pie desde el aparcamiento. Después, a 12 kilómetros, se encuentra la Cascada de San Miguel de Angulo, a unos 20 minutos en coche. El camino a pie es corto, entre 10 y 15 minutos hasta el mirador, en un paisaje más verde y cerrado.
El siguiente tramo, a unos 25 kilómetros y 35-40 minutos, lleva al Salto del Nervión. Se trata de una ruta sencilla de unos 2,5 kilómetros, que se puede realizar en 30-40 minutos, y que conduce a la cascada más alta de la península ibérica. Finalmente, la cascada de Gujuli o Goiuri, situada a 18 kilómetros o 25 minutos del punto anterior. El acceso es cómodo, ya que el mirador se halla a solo cinco minutos a pie desde el aparcamiento.
Para disfrutar al máximo de la experiencia, es crucial consultar la previsión meteorológica y es ideal ir después de días de lluvia para ver las cascadas en su esplendor. El calzado cómodo y resistente, como botas de senderismo, es fundamental, ya que algunas zonas pueden ser resbaladizas. Llevar ropa impermeable también es recomendable. Además, es útil llevar agua y algún snack para reponer energías y, por supuesto, respetar la flora y fauna local.




