La Diputación Foral de Álava ha aprobado una línea de ayudas para que los ayuntamientos y cuadrillas del territorio desarrollen programas y actividades para hacer frente a la soledad no deseada. A través del Instituto Foral de Bienestar Social, se repartirán 100.000 euros este año para abordar este problema, cada vez mayor y que afecta a personas de todas las edades y colectivos.
Según ha informado la institución foral, la soledad no deseada es un hecho ya arraigado que tiene un impacto directo en la salud, el bienestar emocional y la cohesión social. Su influencia es especialmente significativa en entornos rurales, donde el envejecimiento de la población, la despoblación o la limitada red de recursos comunitarios pueden agravar la situación.
En los municipios pequeños y medianos, este fenómeno se agrava por factores como la despoblación, el envejecimiento demográfico y los recursos comunitarios limitados. La evidencia técnica indica que la soledad no deseada tiene consecuencias equiparables a otros factores de riesgo para la salud, y potencia tanto enfermedades físicas como problemas de salud mental.
En este contexto, las entidades locales, por su cercanía a la ciudadanía, desempeñan un papel fundamental en la detección de situaciones de soledad y en la puesta en marcha de respuestas adaptadas a la realidad de cada municipio.
Por ello, el Departamento de Políticas Sociales ha lanzado una convocatoria de ayudas para municipios de menos de 20.000 habitantes y para cuadrillas, dando así continuidad a la estrategia de colaboración 'Araba a Punto' para hacer frente a la soledad no deseada en Álava, que ha sido liderada por la Diputación Foral de Álava en los últimos años.
El objetivo de la nueva convocatoria es fortalecer los ecosistemas de cuidados en la comunidad, promoviendo iniciativas que impliquen a los servicios sociales, de salud y educativos, así como a la red asociativa de cada pueblo. A través de las ayudas, se podrán financiar proyectos de prevención, detección e intervención ante la soledad. Las actuaciones podrán dirigirse a diferentes colectivos, como personas mayores, jóvenes, infancia, migrantes, personas con discapacidad o en situación de vulnerabilidad.
Las ayudas se otorgarán por concurrencia competitiva, y se valorarán diversos aspectos como la calidad técnica, el impacto comunitario, la innovación, la coordinación interinstitucional o la incorporación de la perspectiva de género y el uso del euskera.
Con la puesta en marcha de la nueva línea de ayudas, los municipios podrán reforzar su capacidad de intervención y consolidar un modelo de atención basado en la comunidad, la prevención y el acompañamiento. La convocatoria está abierta y toda la información se puede consultar en el Boletín Oficial del Territorio Histórico de Álava (BOTHA).




