La red viaria alavesa ha alcanzado la cifra de 20 radares fijos, con la adición de dos nuevas ubicaciones que han estrenado cabina en 2026. Uno de estos nuevos radares se encuentra en la N-104, en la entrada a Vitoria-Gasteiz por Arkaute. Este dispositivo está orientado a controlar la velocidad de los vehículos que se dirigen hacia la capital alavesa.
Este tramo de carretera es mayormente recto y facilita la entrada y salida de la ciudad. Al ser de doble sentido, su velocidad está limitada a 90 km/h, aunque en algunos puntos se reduce a 70 km/h. Al paso por los pueblos, el límite es de 50 km/h, siendo habitual observar vehículos que superan los 100 km/h.
El segundo radar recién instalado se sitúa en Armiñón, específicamente en el punto kilométrico 82.300 de la AP-1, en dirección a Irun. Esta zona es un punto crítico de tráfico, donde suelen acumularse retenciones en épocas de mayor afluencia, como las vacaciones de Semana Santa o las de verano.
Ambas cabinas han estado instaladas desde principios de año, pero fue en abril cuando obtuvieron la luz verde oficial. Esto ocurrió tras la publicación en el Boletín Oficial del País Vasco (BOPV) de la resolución de la directora de Tráfico, que autorizaba la instalación y uso de estos radares.
“"En los últimos años, y en determinados puntos de la red viaria, se está observando un repunte de accidentalidad. En el 90% de los accidentes de tráfico producidos en las carreteras vascas, el exceso de velocidad es un factor recurrente."
Según el Gobierno Vasco, el uso de cinemómetros para el control de la velocidad ha demostrado ser efectivo para asegurar que la velocidad de circulación se ajuste a los límites establecidos. Por ello, y con el objetivo de reforzar la seguridad vial y mejorar la fluidez del tráfico, se ha considerado oportuno instalar estos dispositivos de captación de imágenes en los dos nuevos tramos.




