El colector Goitondo-Ermua entra en servicio para depurar aguas residuales y reducir la contaminación del río Ego

La Agencia Vasca del Agua (URA) da un paso decisivo en el saneamiento de Ermua y Mallabia con la puesta en marcha del colector Goitondo-Ermua.

Imagen del colector Goitondo-Ermua, una infraestructura de saneamiento.
IA

Imagen del colector Goitondo-Ermua, una infraestructura de saneamiento.

La Agencia Vasca del Agua (URA) ha puesto en marcha el colector Goitondo-Ermua, derivando las aguas residuales de Ermua y Mallabia a la depuradora de Apraiz en Elgoibar y reduciendo significativamente la contaminación del río Ego.

La Agencia Vasca del Agua (URA), adscrita al Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco, ha dado un paso crucial en el saneamiento de los municipios vizcaínos de Ermua y Mallabia con la puesta en servicio del colector Goitondo-Ermua. Esta nueva infraestructura permitirá derivar las aguas residuales al sistema general de saneamiento y a la depuradora de Apraiz en Elgoibar (Gipuzkoa) para su correcto tratamiento.
Esta actuación reducirá considerablemente la presión contaminante sobre el río Ego, históricamente afectado por vertidos urbanos e industriales. Ahora, las aguas residuales procedentes del polígono industrial de Goitondo y del barrio de Arandoño (Mallabia) se recogerán en la red de Ermua y se transportarán directamente a la depuradora.
El colector Goitondo-Ermua es una pieza estructural del sistema de saneamiento comarcal. El nuevo cauce principal tiene una longitud de unos 1.800 metros y discurre paralelo al río Errekazabaleta, conectando el área industrial de Mallabia con la red urbana de Ermua. La infraestructura da servicio a cuatro polígonos industriales en la zona de Goitondo, que suman una superficie de 17,23 hectáreas y son importantes focos de actividad económica.
El sistema es capaz de gestionar un caudal medio de 15,5 litros por segundo, similar a la descarga generada por 4.500 habitantes equivalentes, aunque la carga contaminante puede ser significativamente mayor debido a la naturaleza industrial de los vertidos. El proyecto contempla además futuras conexiones, como las del barrio de Berano (Mallabia) o los desarrollos urbanísticos de Okinzuri (Ermua), reforzando su carácter estratégico a medio y largo plazo.
La ejecución de la obra ha requerido un importante esfuerzo técnico para compatibilizar los trabajos con las condiciones del entorno y las infraestructuras existentes. El trazado se ha desarrollado en un corredor muy limitado, condicionado por la proximidad del río, la carretera foral BI-2301 y el camino peatonal entre Ermua y Mallabia. Se han realizado zanjas de gran profundidad, superando los 4,5 metros en algunos puntos, para cruzar el río, la carretera y caminos. Las obras han durado 24 meses y la inversión final ha sido de 3,49 millones de euros (IVA incluido).